La idea de cultura en Europa ha estado condicionada por visiones elitistas que -a menudo- la identifican únicamente con lo que un antropólogo como Redfield denominó Gran Tradición, marginándose esa otra Pequeña Tradición que -desde una perspectiva totalizadora- no constituye una inferior o peor manera de crear y transmitir cultura, sino simplemente un modo diferente de hacerlo. Porque en el contexto europeo continúan pesando demasiado aquellos condicionantes, según los cuales, cultura es solo aquello que hacen y disfrutan «los cultos»; cuando no se ve reducida a mera industria cultural o negocio del recreo y del entretenimiento. Bien es cierto que la lenta y tardía incorporación -mediante conceptos como el de «Herencia cultural» y/o «Patrimonio cultural inmaterial»- de aquellas expresiones culturales que quedaban fuera de esa visión elitista de cultura ha venido a paliar y enriquecer tal panorama. Pero, para que estos términos no sigan el mismo camino de desgaste y arrinconamiento en el «baúl de los inventos obsoletos» que ya recorrieron otros como los de «patrimonio etnográfico», «cultura tradicional» o la misma palabra de «folklore», habrá de habilitarse un espacio de confluencia pluridisciplinar y antropológicamente renovado, en que se incluyan y valoren las culturas e identidades de las regiones. Es, en este sentido totalizador, pues, que entendemos el Patrimonio Inmaterial de Europa. Por ello, y desde el Instituto de Estudios Europeos, se puso en marcha ya a partir del 10 de octubre de 2013 el pionero “Curso Europeo de Formación en Gestión del patrimonio Cultural Inmaterial: La etnología de Castilla y León”, respecto al cual, un seminario como el que ahora se ofrece, supone un hito más por su carácter innovador y específico.
Seminario Especializado: La identidad como Patrimonio Cultural inmaterial europeo en Castilla y León
